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| Según cuenta la leyenda, la cría de mejillones apareció en la región de Charente-Maritime en el siglo XIII. Patrick Walton, un irlandés que había naufragado en la bahía del Aiguillon, tuvo la idea de tender una red entre dos estacas plantadas en el agua para capturar pájaros... antes de observar cómo los mejillones venían a fijarse en esas mismas estacas. |
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Una larga tradición |
| Como quiera que haya sido, está claro que la cría de los mejillones en viveros –formados por estacas de madera, bouchots que se plantan en cieno– aprovechando las mareas, existe desde la Edad Media. Actualmente, se calcula que existen más de 300 km de líneas de bouchots en el litoral de Charente.
Existen otras prácticas mitilícolas (en plano o sobre cuerdas suspendidas en el agua), pero en nuestro departamento predomina el «mejillón de bouchot». La Maison de la Mytiliculture, en Esnandes, le enseñará todo sobre los conocimientos y la experiencia de los «criadores de moluscos» de antaño o de los mitilicultores actuales.
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La bahía del Aiguillon |
| La bahía del Aiguillon, cuenca compartida con el vecino departamento de la Vendée, es una reserva natural donde los prados salados del marais poitevin encierran un inmenso cenagal. Con una producción que alcanza las 10.000 toneladas al año, el lugar es considerado también la primera cuenca mitilícola de Francia. |
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